Algunas singularidades del idioma ruso

Cada cual sabe que una media botella es menos que una llena, etc. respecto a otras cosas. Cada cual excepto el idioma ruso. En donde las palabras del tipo “полбутылки” (media botella) pueden usarse en el plural. ¿Es imposible? Vamos a ver: Не нужны мне твоИ полбутылки! Дайте мне вот этИ полбуханки. ЭтИ полстакана его и сгубилИ. Etc.

En algunas lenguas podemos encontrar estructruras gramaticales en donde dos elementos negativos “convergen” en un positivo. Por ejemplo, en el inglés: “I don’t disagree with you”. O en el ruso: “нельзя не отметить, что…”. Pero bastante raros son los casos cuando dos elementos positivos hacen la respuesta negativa. Un ejemplo en el idioma ruso: Муж жене: – Да ты в машинах вообще ничего не понимаешь! – Да конечно! U otras variantes: «да уж конечно», «ага, конечно» etc. hasta la interjección «угу». La conditio sine qua non es pronunciarlas con una entonación específica. Sus análogos en otros idiomas: un “sí, sí” irónico en el español, un “yeah, yeah” mofador en el inglés etc.

Pero en el ruso podemos encontrar también un caso cuando una misma respuesta puede significar anuencia y rechazo a la vez. Por ejemplo, dice el camarero al llevar una garrafa de aguardiente: “- Водку будете? La cliente: – Ах, оставьте!” Es un chiste, quisiera yo encontrar hoy en día a una persona que use esta locución obsoleta y cursi.

De las singularidades idiomáticas pasamos a las idiosincrasias anatómicas. A juzgar por el idioma, los rusos debemos de tener una anatomía rara, de lo contrario cómo se puede traducir las siguientes frases: “Воды в озере было по колено, а рыбы – до хрена» (literalmente: “El agua en el lago llegaba a las rodillas mientras que los peces – hasta la pinga”), «Одень шапку на хер, а то уши простудишь» (literalmente: Ponte el gorro sobre la verga, si no se te enfriarán las orejas”).

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Casarse a lo ruso

En el idioma ruso el proceso/evento que en el castellano se denomina por el verbo “casarse”, se comunica  por dos verbos diferentes. Sobre el varón que se casa, se dice que él «женится» (≅ “se conmujera” o algo así), sobre la muchacha que se casa, se dice que ella «выходит замуж» (≅ “sale para quedarse detrás del marido”). Donde “detrás” no significa “atrasada”, “en zaga” o “de segunda clase”, sino algo así como “(protegida) detrás del muro”.

De embrollos patronímicos

Un poco acerca de la tríada “nombre-patrónimo(ótchestvo)-apellido” de los antropónimos rusos, con la cual los hispanohablantes a menudo tienen ciertas dificultades.

Como se sabe, en la ecúmene hispánica se usa otra estructura de los antropónimos: nombre de pila (no hablo de Duracell), simple o compuesto + apellido(s) del padre + apellido(s) de la madre. El concepto del patronímico también se conoce, pero: el apellido patronímico (ruso o hispano, da igual) y el patrónimo (ótchestvo) ruso son dos cosas diferentes.

El apellido patronímico es un apellido derivado del nombre del padre o ascendiente. En el español éste se identifica por la “–ez” final (Martínez, Fernández etc.). En el ruso no existe un indicador gramatical que diga que este apellido es patronímico. Por ejemplo, Ivanóv es el apellido patronímico (“hijo de Iván”), Volkov no lo es (“hijo de Lobo” » López) – mientras tanto, los dos terminan con “-ov”.

La estructura de los antropónimos rusos es la siguiente: nombre de pila + patrónimo (ótchestvo) + apellido del padre. (A veces pueden encontrarse apellidos dobles acoplados por el guión – “Бендер-Задунайский” etc. – habitualmente en tres casos: 1) se trata de un apellido nobiliario, 2) la mujer casada quiso combinar su apellido de soltera con el de su marido, 3) se trata de un seudónimo).

El patrónimo ruso no significa más que “hijo(-a) de (nombre de su padre)” y perdura sólo durante la vida de su portador (excepto el caso cuando el padre y el hijo tienen el mismo nombre). Por ejemplo, si reemplazamos la estructura antroponímica hispana con la rusa, José Alberto Mujica Cordano se habría llamado José Hijo-de-Demetrio Mujica.

U otro ejemplo. Supongamos que yo me llamo Iván Petróvich Sídorov. Esto significa que 1) mis padres me nombraron Iván (por ejemplo, en honor de Iván Búnin), 2) mi padre se llama Piotr (por eso soy Petróvich, “hijo de Piotr”), 3) uno de mis ascendientes que tenía el nombre de pila Sídor, digamos, en el siglo XVII, llegó a ser el “fundador” del apellido familiar (“Sídorov”, i.e. “hijo de Sídor” – aquí tenemos un apellido patronímico). Lo mismo con las mujeres, sólo que a través de otras formas gramaticales (por ejemplo, mi hermana se habría llamado en este caso “Olga Petróvna Sídorova”, hasta que cambiara su apellido en el matrimonio).

En la mayoría de los casos, los patrónimos rusos se identifican por la “-ich” (para varones) o “-na” (para mujeres) finales. Aquí cabe añadir que existen apellidos rusos (o, para ser más preciso, de origen beloruso o polaco) que fácilmente pueden ser condundidos con un patrónimo (ótchestvo). Por ejemplo, Ósíp Ósipovich Osipóvich. En este caso lo único que distingue el patrónimo del apellido (que es el apellido patronímico en este caso) es el acento.

Bueno, ¿en qúe consiste una de las dificultades más frecuentes para los hispanohablantes? A menudo ven los antropónimos rusos, por ejemplo Yuriy Alekséyevich Gagarin (exagero adrede), y los transmiten como “El primer cosmonauta fue Yuriy Alekséyevich”. Esto equivale a decir “La Revolución cubana fue encabezada por Fidel el hijo de Ángel”. No es que sea falso, pero suena algo raro y poco informativo. Así que el modo correcto de decir sería “El primer cosmonauta fue Yuriy (Alekséyevich) Gagarin”, donde “Alekséyevich” sería facultativo, aunque podría subrayar el respeto por parte del hablante.

¿Quiere decir eso que no se puede decir “Yuriy Alekséyevich” en ningún caso? Claro que no. Por ejemplo, alguien describe una foto. Incorrecto: “En esta foto vemos al primer cosmonauta Yuriy Alekséyevich”. Correcto: “En esta foto vemos al primer cosmonauta Yuriy (Alekséyevich) Gagarin. En ella Yuriy Alekséyevich sonríe a los pioneros que le regalan flores”. En la última oración la sustitución de “Yuriy Gagarin” por “Yuriy Alekséyevich” matiza el discurso con cierta intimidad, nos “acerca” a esta persona. Eso aparte de los casos cuando uno se dirige a otra persona: “Yuriy Alekséyevich, soy su fanático”. O cuando la menciona respetuosamente ante un tercero: “Yuriy Alekséyevich me dijo que…”. Etc.

En ciertos (bastante raros) casos se puede denominar a alguien con el patrónimo solo. Por ejemplo: “Los niños conversan con Ilich” (en vez de Vladímir Ilích Lenin o Vladímir Ilích). O “Oye, Petróvich, ¿vamos a tomar unas copas?” En semejantes casos la frase está matizada con intimidad, respeto o ambos (y el contexto debe indicar inequívocamente de cuál Ilích o Petróvich se trata).

Y por fin, nunca se usan el patrónimo con el apellido a solas, sin el nombre de pila.

Bueno, los enredos de nombres hipocorísticos, toponímicos etc., vamos a aplazarlos para alguna otra ocasión.